Saber evolucionar en las apuestas deportivas
Dicen que en esta vida aprendemos más de nuestros fallos que de nuestros aciertos. Sin embargo cuando es nuestro dinero lo que está en juego un fallo puede provocarnos un gran impacto psicológico y poner en peligro todo lo que hemos construido a lo largo del tiempo. Así que es muy importante poder detectarlos con antelación, evolucionar y adaptarse al medio.
Las finanzas y las apuestas deportivas tienen muchos puntos en común. Si los analizamos apostadores y brokers tienden a realizar las mismas tareas: buscan valores o cuotas, siguen a varios tipsters o diversifican sus inversiones, gestionan sus fondos de forma más o menos conservadora según su perfil…
Debemos tener en cuenta que dada su naturaleza las apuestas deportivas están en un constante estado de evolución. Cada día aparecen nuevos programas informáticos para gestionar la búsqueda de información o de cuotas, hay un trajín de leyes y regulaciones que cambia el mercado y que todavía no se ha asentado, las casa de apuestas cambian sus métodos para adaptarse a los nuevos hábitos de sus pronosticadores… estamos sin duda ante un medio extremadamente dinámico.
La teoría de Darwin nos enseña que siempre sobreviven no los más fuertes ni los más inteligentes sino aquellos especímenes que son capaces de adaptarse mejor a su medio.
Nuestra tarea debe ser aprender a adaptarnos y ser capaces de aceptar que lo que ayer era bueno o válido no tiene por qué seguir siéndolo mañana
Esto se puede aplicar especialmente a nuestra selección de tipsters. Todos sabemos lo importante que es seguir a un buen grupo de pronosticadores apara mejorar nuestro beneficio anual. Sin embargo debemos ser muy conscientes de que detrás de las cifras hay personas. Personas que en un momento dado pueden tener problemas personales, laborales o simplemente no encontrase en su mejor momento.
Hay tipsters estupendos que de la noche a la mañana pasan de dar unos buenos resultados a convertirse en una ruina total. Si somos buenos apostadores deberemos ser capaces de darnos cuenta de este cambio y dejar de seguir a un tipster en el momento que deja de ser rentable. No caben aquí ni sentimentalismo ni simpatías personales. Es importante recordar la máxima que dice “beneficios pasados no garantizan beneficios futuros” y tener presente cuando es necesario deshacer lazos.
También hay que tener en cuenta con las “estrellas fugaces” que brillan un par de días y desaparecen sin dejar rastro. Adaptémonos al medio y triunfaremos en las apuestas deportivas